22 de enero de 2014

Los piratas nigerianos secuestran un buque en Angola

El miércoles, 22 de enero, se dio a conocer que un petrolero de bandera liberiana y de nombre Kerala había sido secuestrado frente a Luanda, capital de Angola.

Las primeras sospechas recayeron en los piratas nigerianos, que, actuando desde un remolcador, podrían haberse hecho con el petrolero con el fin de vender su carga. La derrota del petrolero parecía tener como destino el área del Delta del Níger, lugar habitual en el que los piratas nigerianos suelen transferir la carga a sus propios buques para, posteriormente, venderla en el mercado negro.

Las informaciones dadas a conocer el domingo, 26 de enero, por los propietarios del buque, parecieron confirmar que, en efecto, los piratas nigerianos realizaron el secuestro en Angola y robaron su carga, transfiriéndola a otro barco. Dichas informaciones contrastarían con la versión ofrecida por las autoridades angoleñas.

Además, un miembro de la tripulación del Kerala habría resultado herido, según informa el IMB.

El 30 de enero se supo que posibles desavenencias entre la tripulación y los propietarios del barco podían estar detrás del incidente. La marina nigeriana habría interceptado el buque al comprobar que estaría participando en una operación de transferencia de su carga a otro barco. Según estas informaciones, el Kerala se encontraría custodiado en el puerto ghanés de Tema. Agentes de la Interpol estarían investigando las circunstancias del supuesto secuestro. 
 
Sin embargo, las últimas noticias conocidas el 7 de febrero confirman que, según la Interpol, el buque fue secuestrado y su carga robada. 

Hasta el año 2011 los piratas nigerianos atacaban barcos en el dominio marítimo de Nigeria, así como en sus aguas interiores (en particular, en el Delta del Níger). Desde entonces han ido aumentando su radio de acción. En 2013 desplegaron sus ataques en lugares habituales como el puerto de Lagos (en Nigeria)  o la zona próxima al Delta del Níger (Port Harcourt, Calabar). Pero por el oeste se atrevieron a llegar a áreas tan alejadas como Costa de Marfil (frente a Abiyán), y por el sur hasta Gabón (en Port Gentil).  




De confirmarse que la acción fue llevada a cabo por piratas nigerianos, nos encontraríamos ante el ataque más meridional llevado a cabo por los mismos. Y, además, en aguas territoriales angoleñas. Se trataría de un espectacular salto cualitativo con el que los piratas dejan su huella recién comenzado este año 2014.




Hasta ahora se venía considerando área de alto riesgo las aguas de Nigeria, Benín y Togo. 



De no actuarse con celeridad, dicha área podría seguir ampliándose a lo largo de este 2014. Las primas de seguro pueden incrementarse exponencialmente para cualquier mercante que navegue por África Occidental. 

La posibilidad de establecer una misión internacional con el fin de patrullar un escenario tan amplio resulta poco creíble, en particular por su coste económico. Por lo tanto, la cooperación regional aparece como el elemento más importante para hacer frente a esta amenaza: compartir información e inteligencia y desplegar patrullas conjuntas son dos de las patas sobre las que debe ponerse en marcha cuanto antes una auténtica estrategia regional de lucha contra la piratería nigeriana. Las otras dos deberían centrarse en la lucha contra la corrupción de algunas autoridades nigerianas implicadas en este delito, así como en la mejora de la gobernanza dentro de la propia Nigeria.

Un breve análisis SWOT (basado en las fortalezas, debilidades, oportunidades y amenazas) relacionado con la piratería en el Golfo de Guinea podría resumirse en el siguiente esquema:






©Fernando Ibáñez.


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